Hijos mandonesMarzo 21, 2017

El síndrome del emperador: adolescentes sin frenos

Amenazan a sus padres, exigen plata y libertades, no respetan a los docentes y hasta caen en las drogas. Se trata del síndrome del emperador, un fenómeno que afecta a las últimas generaciones de adolescentes.

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Agustín Porras
Maria José Echegaray
Silvia Neira
Gustavo Mass
Lucas Malaisi

La rebeldía, la búsqueda de la diferencia, la falta de conciencia sobre los límites, son rasgos propios de la adolescencia. Pero, ¿Cuándo lo común y esperable se vuelve un riesgo para los chicos y su familia?

Desde hace menos de una década, los psicólogos hablan del síndrome del emperador, adolescentes que crecieron sin límites, son reyes en sus casas, hacen y deshacen a su gusto, valiéndose de la violencia física y verbal. Los caprichos y la búsqueda de ilimitada de poder en su hogar no son exclusivos de los chicos de un determinado sector social. Es que la falta de límites y autoridad de los padres no reconoce nivel económico, se presenta en muy variadas formas.

El Nuevo Diario dialogó con profesionales de la psicología y referentes del ámbito escolar, de viajes y de fiestas, para conocer sobre el fenómeno y la experiencia de quienes se relacionan en forma permanente con los adolescentes.

Lucas Malaisi, psicólogo

“Los adolescentes emperadores caen mucho en las drogas”

-¿Qué es el síndrome del emperador?

-Es un fenómeno mundial descubierto hace unos seis años, son chicos que tienen mucho poder y mandonean a los padres. Empiezan a tener ese poderío a los dos años, nunca han tenido límites, llega la adolescencia y hacen lo que quieren.

-¿Por qué los padres no les ponen límites?

-Primero por un deseo auto reparatorio, al haber tenido una educación restrictiva intentan reparar eso y pasan al liberalismo total. Lo otro es que los chicos de hoy están viviendo cosas que sus padres no vivieron, por ejemplo tener Internet, entonces les explican cómo manejar la computadora, el celular, y se da una distribución errónea de los poderes. La situación empeora cuando los padres se divorcian.

-¿Qué hacen los adolescentes con este síndrome?

-Al no registrar a los padres como autoridad, en la escuela no respetan a los docentes. No se adecuan a las normas del hogar, en el almuerzo se come y se ve el programa que ellos quieren, exigen plata, libertad, amenazan, son violentos con los padres. Una de las consecuencias del síndrome es que, al estar por encima de los padres, caen mucho en las drogas.

-¿Cómo son los padres de los emperadores?

-Tienen un gran temor porque los chicos usan frases como “te voy a denunciar”, “me voy a ir de la casa”; “no me querés”, “me voy a suicidar”, “voy a dejar la escuela”, los hacen entrar en pánico y ceden. Lo que hicieron fue probar un límite y, cuando ven que no hay, conquistan cada vez más terreno.

-¿Qué se puede hacer?

-Lo que se hace es entrenar a los padres para que les den contención, afecto y pongan límites afectivos.

Gustavo Mass, docente y psicólogo

“Hay mucho acceso a ver violencia”

-¿El adolescente se relaciona con agresividad?

-Depende, algunos tienen personalidades impulsivas. Otros, se accionan frente a situaciones y tienen que manifestar agresividad para descargar lo que les pasa. La agresividad física está más circunscripta a la noche o al deporte y lo que los adolescentes reproducen en la escuela es la violencia verbal de su entorno. En cuanto a las manifestaciones veo que se han igualado, si el varón agrede a una chica ella no se queda atrás.

-¿Cómo puede descargar energía para disminuir la agresividad?

-Si va a deporte y está en un entorno que lo contiene, las posibilidades de ser agresivo son relativas. La agresividad como manifestación no es mala, la cosa es cómo se descarga y esa es la responsabilidad de los adultos con los adolescentes.

-¿Cómo ha cambiado la forma de manifestar la agresividad?

-A lo que podía ser una discusión en un partido de fútbol o en una plaza, se le agrega la agresión a través de Facebook y otros medios. Entonces, la violencia aparece globalizada, no es que haya más, sino que ahora se tiene mucho acceso a verla.

-¿Cómo es la relación con los docentes?

-En estos últimos veinte años ha pasado algo bueno, los adolescentes participan más; y algo malo, hay chicos que no reconocen la autoridad y a veces a los profesores. Quieren decir lo que piensan y lo arruinan por cómo lo dicen.

Silvia Neira, Jefa División de Tránsito de la Policía de San Juan

“El problema son los padres que justifican a sus hijos”

-¿Cómo responden los adolescentes en los controles?

-Los adolescentes suelen negar todo tipo de situaciones, si tomaron alcohol, si venían rápido. Por lo general tenemos problemas con los padres cuando se trata de situaciones complicadas, por ejemplo un chico alcoholizado, ellos justifican las acciones de sus hijos. Como se dice, a veces no es la culpa del chancho sino de quien le da de comer. Nos preocupa porque según las estadísticas, la mayoría de los fallecidos en accidentes tienen entre 15 y 25 años, la generalidad va en moto y sin casco o en auto y alcoholizados.

-¿Los adolescentes intentan sobornarlos?

-Es normal que quiera sobornar o aducir que tiene parientes, amigos o allegados que ocupan cargos importantes. Para trabajar todo esto damos charlas en las escuelas, usamos el impacto para llevarlos a tomar conciencia.

María José Echegaray, organizadora de fiestas

“Parece que los chicos no le dan valor a nada”

-¿Cómo se comportan los adolescentes en las fiestas?

-No tienen límites, sobre todo en las de quince. Tenemos guardias afuera y adentro, no podemos dejar livings armados, llega un punto que tenemos que levantar hasta los almohadones porque rompen todo lo que encuentran. Es como si no le dieran valor a nada. No respetan que vos les digas “mirá por favor, podés no poner los pies sobre la mesa o no pararte arriba de la mesa”. Te dicen si y a los cinco minutos lo están haciendo otra vez.

-¿Por qué cree que no respetan esas consignas?

-Quizás sea una edad de rebeldía, me parece que es falta de límites. Además, a veces veo que las chicas le dan poco valor a todo lo que los padres hacen para darles la fiesta, por supuesto que hay excepciones.

-¿Qué trato tienen con los guardias?

-A los guardias los respetan. Lo que pasa es que muchas veces te dicen que vienen setenta chicos después de cena, calculás guardias para setenta pero te vienen 500, ahí no tenés como contenerlos.

Agustín Porras, coordinador de viajes

“Algunas piensan que somos sus padres y son muy caprichosas”

-¿Cómo se portan los adolescentes en los viajes a Disney?

-Regular. Hay chicas que se portan como debe ser y otras que no, piensan que nosotros somos sus padres y son muy caprichosas. No hacen caso cuando se les dice que algo no se puede hacer, no se quieren ir a dormir, son las dos de la mañana y quieren ir a comprar afuera del hotel, quieren ir a subirse a otro juego cuando todo el grupo está haciendo una actividad, no se quieren levantar cuando hay que despertarse temprano.

-¿Son conscientes de lo que cuesta poder hacer ese viaje?

-Si y no. Hay chicas a las que no las interesa, por lo general las de Disney no valoran la plata que le dan los padres, están acostumbradas a eso y piensan que pueden hacer lo que quieran. Las de Camboriú lo valoran más.

-¿Qué hacen ustedes para ganar el respeto de los adolescentes?

-Mientras te llevés bien con ellas no te van a faltar el respeto. Marcamos la autoridad, si las tenés que retar fuerte lo hacés. Y no creo que los padres influyan mucho en el respeto que nos pueden llegar a tener, pueden ser chicas muy tranquilas en sus casas y en el viaje se revelan totalmente.

Las licencias de los emperadores

-Un contingente con cientos de chicas y unos once chicos partió estas vacaciones de invierno a Disney. Todavía no regresan y, antes de completar la mitad del tiempo del viaje, uno de los adolescentes ya había cotizado sus destrozos en el hotel en más de dos mil dólares. Cansado de los límites que le intentan poner sus coordinadores intentó sobornarlos, “Cuánto vale tu coordinación? ¿Cuánto valés para que me dejés en paz hacer lo que quiera?”.

-Otro de los terrenos donde es posible ver a estos emperadores en acción es en la calle, cuando los adolescentes conducen y la policía los detiene para verificar que tengan la documentación en orden. Es común escucharlos decir: “¿Quién te crees que sos negro de mierda?, ¿No sabés de quien soy hijo?”.

-Hay casos en los que los padres terminan apañando los caprichos de sus hijos, incluso frente a las fuerzas de seguridad. A veces la violencia física ejercida por los adolescentes a sus padres obliga a la intervención de la policía. Sin embargo, una semana después del incidente los tutores se dirigen a la comisaría para limpiar cualquier registro de violencia que pueda quedar a nombre de sus hijos.



NOTA PUBLICADA EN EL NUEVO DIARIO EL 19 DE JULIO DE 2013




Cumpleaños:

Perla Ortega De Gimeno

Integrante de Peña La Tonada
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Convocan a jóvenes sanjuaninos a unirse a la Armada Argentina

Están abiertas las inscripciones para la Escuela de Suboficiales (dura 2 años y cierra la inscripción el 6 de octubre) y Escuela Naval Militar de la Armada Argentina (dura 5 años y cierra la inscripción el 10 de noviembre). Los requisitos son: -Aprobar exámenes médicos, de perfil laboral, físicos y de aptitud militar. -No tener más de 24 años -Secundario completo (se pueden inscribir cursando el último año) -Exámenes académicos en San Juan en octubre o diciembre. Ingreso en febrero de 2018. Se facilitan programas, bibligrafía, etc. Cabe destacar que la inscripción, alojamiento, vestuario, material de estudio y cobertura médica gratuita. Percibe una remuneración mensual mientras estudia equivalente al salario mínimo vital y móvil (actualemnte 8.060 pesos). Aquellos que quieran averiguar más datos personalmente a Alem 487 Sur, de 8 a 14 o por teléfono 4223744 o por mail a ingresosanjuan@ara.mil.ar

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