TENDENCIA QUE CRECEJunio 2, 2017

Newborn: el arte de fotografiar bebés

Cada vez son más los padres que deciden retratar los primeros días del bebé y capturar las poses que tenía en el vientre materno. La nueva especialidad fotográfica se expande rápidamente en San Juan, mientras se abre un mercado con diversidad de opciones, precios y estilos.

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Natalia Furnari realizó dos registros documentales de partos, una práctica que aún no se extiende en San Juan.
Fotografía tomada por Daniel de la Vega
Daniel de la Vega
"Smash cake" es otra de las especialidades de moda, utilizada para el festejo del primer cumpleaños. Foto: Soledad Scussolin
Soledad Scussolin
Fotografía tomada por Corina Capello
Corina Capello
Natalia Furnari fue pionera del newborn en San Juan y hoy capacita a fotógrafos en esta especialidad
Natalia Furnari

En una época en que las imágenes de niños y bebés pueblan las redes sociales, con miles de fotos sacadas por los padres con el celular, la fotografía especializada encontró la forma de romper la uniformidad de las capturas hogareñas para ofrecer verdaderas obras de arte. La fotografía “newborn” (en inglés, recién nacido) se impuso hace diez años en Estados Unidos y llegó a la Argentina hace seis, de la mano de fotógrafos que comenzaron a hacer capacitaciones virtuales, deslumbrados por las tiernas imágenes de los primeros días de los bebés.

Las mujeres fueron las pioneras y continúan siendo mayoría en el mundo del newborn. Sin embargo, hoy la tendencia crece también en hombres que realizan cursos para aprender los secretos de la modalidad. Según cuenta Natalia Furnari, precursora de esta práctica en San Juan, son muchos los aspectos que debe tener en cuenta el fotógrafo, no solo en función de la estética sino especialmente en virtud de los cuidados y la paciencia que requiere el trato con el bebé.

Según los profesionales, las sesiones deben hacerse entre los 5 y 15 días desde el nacimiento, con el fin de lograr la mayor cantidad de poses, evitar la rigidez que adquieren en los meses siguientes y trabajar con el bebé dormido el mayor tiempo posible. En general, las sesiones duran cerca de tres horas y se desarrollan en lugares ambientados especialmente. La reserva se realiza durante el embarazo, teniendo en cuenta la fecha probable de parto.

Las tomas difieren de acuerdo al estilo de cada fotógrafo y mientras algunos apelan a mayor cantidad de accesorios y colores, otros prefieren utilizar pocos elementos para crear una atmósfera despojada. En todos los casos, el objetivo es destacar la belleza natural del bebé.

El furor por aprender

La difusión de las nuevas técnicas y la expansión del mercado hicieron que en los dos últimos años aumentara la cantidad de personas interesadas en aprender el arte del newborn. Natalia Furnari es una de las fotógrafas que brinda estas capacitaciones. “Este año di dos cursos de newborn y tuve 20 alumnas. Está bueno que haya más fotógrafos que se dediquen a esto pero que lo hagan con ciertos cuidados porque por ahí se largan a trabajar con niños y requiere mucha dedicación y cuidado”, asegura.

Según esta fotógrafa, otra ventaja de la expansión del mercado es el potencial desarrollo de artesanos que fabrican accesorios para las sesiones. “Generalmente los artículos se compran en Buenos Aires u otras ciudades. Cuando hice los cursos llamé a artesanas locales para que nos provean de ciertas cosas y está bueno porque así se abre el mercado” cuenta.

Los precios

En general, los fotógrafos manejan distintos paquetes. El abanico es variado e incluye desde opciones básicas como la entrega de los archivos digitales con unas pocas impresiones hasta el fotolibro de gran tamaño y calidad con mayor cantidad de imágenes, acompañado del DVD con las fotos editadas.

Mientras algunos ofrecen paquetes desde 2.200 pesos, otros comienzan con una tarifa de 3.200. Los combos más caros cuestan alrededor de 4.500 y presentan diferente plus, como fotos con la familia y cuadros en bastidor.

Los accesorios, una industria con peso propio

Aunque para el ojo no entrenado parecería bastar con un lindo gorrito o un buen almohadón para sacar la foto, los accesorios del newborn no tienen nada de común. Los fotógrafos los compran en ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Rosario, en donde ciertos proveedores los fabrican especialmente. “Detrás del newborn, hay una industria muy grande de gente que se dedica a vender estos accesorios, que se llaman props”, explica Soledad Scussolin.

Por grupos privados de Facebook y WhatsApp, reciben las novedades de estos artículos. Nunca se realizan en serie, no solo para tener originalidad sino porque muchas veces no se consiguen las mismas telas. “Son piezas artesanales únicas y por eso los precios son elevados. Un body cuesta arriba de los 700 pesos y una capota entre 400 y 500. Una alfombra peluda cuesta 1.500 pesos y las lonas impresas en blackout cuestan 1.000. Además, como con todas las marcas, hay proveedores que ya tienen un nombre y los precios son más caros”, aclara Scussolin.

Del embarazo al primer cumpleaños

El mercado ofrece cada vez más opciones para retratar los momentos importantes en la vida del bebé y cada etapa implica una técnica particular. En la actualidad, las familias que realizan las sesiones de embarazo o “maternity” son las mismas que luego piden el newborn. Después del primer mes de vida, las sesiones que siguen son las de “mini baby”, “baby” y “kids”.

Muchos fotógrafos realizan el seguimiento completo, desde el embarazo hasta el primer cumpleaños. El material puede entregarse de manera parcial o en un book final que incluya las distintas fases. Es común que estos trabajos sean abonados en cuotas.

Claves de la práctica

-Tiempo: Disponer de tiempo y paciencia es condición clave para lograr buenas imágenes, si se tiene en cuenta que los bebés pueden despertarse, hay que cambiarles los pañales o necesitan ser amamantados.

-Iluminación natural: Es fundamental no solo para obtener imágenes más cálidas y naturales sino especialmente para proteger la vista de los bebés.

-Colores: La mayoría de los fotógrafos, especialmente en la Argentina, recurre a colores pasteles y suaves. En otros países como Estados Unidos, la tendencia es emplear colores saturados y utilizar mayor cantidad de accesorios o disfraces.

-Ambiente: Como en la mayoría de las fotos los bebés están desnudos, es muy importante que el lugar esté bien calefaccionado.

Cake smash: jugando con la torta

¿Quién no tiene la típica foto la infancia jugando, y manchándose, con la comida? Esa idea, llevada al plano artístico, hoy hace furor en los padres que desean tener una risueña imagen de su bebé haciendo de las suyas con la torta. “Cake smash” (en inglés, aplastando la torta) es la tendencia de moda para el festejo del primer año.

“Las mamás que hicieron newborn conmigo me empezaron a llamar para hacer un book para día del primer cumpleaños. Ahí se me ocurrió hacer una sesión de cake smash que también se usa mucho afuera”, comenta Soledad Scussolin. “Todos los niños son distintos y nunca se sabe qué van a hacer con la torta. Algunos juegan, otros prefieren usar una cuchara, otros rompen la torta, la comen o la tiran. Es una sesión muy divertida y también se puede hacer a los 2 o 3 años” explica.

NATALIA FURNARI

“El mercado se abrió muchísimo”

-¿Fue difícil difundir esta práctica en San Juan cuando nadie la conocía?

-En el 2010 empecé a hacer cursos online porque en la Argentina nadie los dictaba y en el 2012 hice mis primeros trabajos. En ese momento cuando les decía a las mamás que tenían que traer al bebé con días, no lo querían hacer ni locas y los traían a los tres o cuatro meses. Pero eso fue cambiando. Hoy la gente tiene mucho menos temor y hay mamás con tres o cuatro meses de embarazo que ya piensan hacerlo. Se abrió muchísimo el mercado. A partir del año pasado hubo una explosión. Yo hace cinco años tengo un estudio fotográfico para bebés. Trabajo con mi marido, Raúl Porras, que es fotógrafo pero en newborn hace la asistencia y edición.

-¿Qué características tiene el estudio fotográfico?

-El estudio tiene que ser sumamente aséptico y generalmente es todo blanco. Tengo dos ventanales gigantes porque tiene que haber mucha entrada de luz ya que con los bebés se trabaja con luz natural. No es bueno trabajar con un flash sobre los ojos del bebé. No está comprobado científicamente que el flash les dañe la retina pero es mejor no molestarlos con eso. Yo trabajo con luz natural y con un flash sobre un trípode a 3 metros de distancia del bebé. La luz va de rebote, nunca directamente. La fotografía es lo más delicada posible y sin sombras duras.

-¿Los padres pueden traer sus propios accesorios?

-Si quieren pueden traer una prenda o un juguete pero en general yo pongo todo porque cada fotógrafo tiene su estilo y está bueno defenderlo. No es que le digamos que no o que les impongamos algo pero los asesoramos sobre los colores o artículos adecuados. Me gusta hacerlos participar para que elijan las tonalidades o los materiales. Trabajo con artículos muy chiquitos y delicados. Hago fotos en el puf y en contenedores como cajas, canastos o fuentones. Si vienen con muchísimas cosas para ponerle al bebé se eligen algunas piezas clave pero no se rompe el estilo.

Registro documental de partos

Otra tendencia que pide abrirse paso en San Juan es la fotografía documental de partos. Aunque aún con una fuerte resistencia, ya se concretaron algunos registros en la provincia. Natalia Furnari fue la encargada de tomar fotos en dos partos, uno en un sanatorio de la ciudad y otro en una casa. “Esta práctica se realiza hace varios años a nivel mundial y en la Argentina hace solo dos años. En San Juan algunos sanatorios no lo autorizan pero estaría bueno que abran sus puertas y muestren cómo trabajan”, comenta la fotógrafa.

“Fotografié una cesárea y un parto natural. En el sanatorio me entregaron la indumentaria para estar en el quirófano y no hubo problema. El parto en la casa fue una experiencia hermosa y fortísima porque era como parir al lado de la madre. A partir de eso muchas mamás están solicitando el servicio y son ellas quienes tienen que pedir el permiso. En el hospital nos han dicho que es difícil pero hay que ir marcando tendencia”, expresa.

CORINA CAPELLO

“Son obras de arte cargadas de ternura y belleza”

-¿Qué conocimientos y condiciones requiere esta práctica?

-Soy fotógrafa profesional hace 12 años y decidí empezar esta práctica porque me encanta trabajar con bebés. Son obras de arte cargadas de ternura y belleza. Los recién nacidos son sumamente delicados, por lo cual además de conocimientos de fotografía, hay que tener conocimientos del cuidado del recién nacido. La sesión dura entre 3 y 5 horas y el estudio debe estar climatizado e higienizado, al igual que los accesorios, para el confort pleno del recién nacido.

-¿Quiénes son los clientes y qué dudas o temores tienen?

-Principalmente me contratan madres que previamente hacen la sesión de embarazada o “maternity” y luego hacen la sesión a su recién nacido. También es muy común que los tíos o padrinos regalen esta sesión a sus sobrinos. Cuando el bebé se despierta y necesita ser alimentado, siempre está su madre para atenderlo. También veo que los padres disfrutan de ver a sus pequeños posando y vistiendo de formas tan tiernas.

-¿Qué accesorios y equipamientos se utilizan?

-Los accesorios que se utilizan son gorritos, vinchas, bodys, pantaloncitos, mantas, pieles sintéticas, contenedores, fondos infinitos y otros elementos. Siempre tienen un estilo vintage - shaby chic, propio de estas fotografías. Las poses corresponden a un patrón ya establecido para que el bebé siempre se vea de la manera más linda y tierna dentro de lo que su fisonomía permite. El equipamiento es una cámara réflex profesional y la poca profundidad de campo es una técnica que marca el estilo de estas fotografías. En mi caso tengo equipamiento y los conocimientos necesarios para trabajar con iluminación artificial. Así logro resultados naturales y parejos por lo cual no necesito mucha edición en ese sentido. Pero siempre hay alguna cosita que retocar, sobre todo en la piel del bebé, para lograr resultados más armoniosos y naturales.

SOLEDAD SCUSSOLIN

“Buscamos recrear las poses que tenían dentro la panza”

-¿Por qué decidiste dedicarte a la fotografía newborn?

-Hace tres años que empecé con la fotografía en general y hace dos y medio me especialicé en newborn. Fue un poco por casualidad porque vi estas fotos en las redes sociales y me encantaron. Creo que transmiten ternura y me daba mucha curiosidad saber cómo se hacían. A los pocos meses me enteré que venía una fotógrafa de Estados Unidos a dar una capacitación en Mendoza y decidí ir. Desde ese momento seguí con capacitaciones hasta que empecé a trabajar y vivir de esto.

-¿Cuál es el momento indicado para hacer las sesiones?

-A los 47 días de nacido, he logrado poses de fotografía newborn. Pero lo ideal es en los primeros 15 días porque el bebé está más tiempo dormido y mantiene las poses fetales que tenía dentro de la panza. La idea es justamente recrear esas poses. Cuando son recién nacidos son más flexibles y fluye mejor el trabajo. Después ya empiezan con cólicos, se complica dormirlos y quizás no se puede lograr todas las poses. Pero la verdad que todas las etapas son lindas y merecen ser fotografiadas.

-¿Los padres tienen alguna resistencia o temor en sacarlos cuando son tan chicos?

-Yo no he tenido ningún inconveniente. En febrero puse un estudio especialmente dedicado a newborn y les envío un archivo con toda la información de cuándo es la sesión, cuánto dura y cómo está climatizado el lugar. Después tengo una reunión en la que me dicen la fecha probable de parto y se sacan todas las dudas. Preguntan por el tema de la temperatura porque los bebés casi siempre están desnudos. Se les explica que el ambiente está climatizado para que el bebé esté cómodo. La temperatura ronda entre los 28 y 29º. Los grandes sentimos calor pero el bebé está bien.

DANIEL DE LA VEGA

“Se forma una relación muy bonita con el bebé”

-¿Qué te atrajo de esta especialidad?

-Es muy diferente a todo. Me metí en esto porque me encantan los niños. En esta especialidad la relación con el bebé es muy grande y yo no hago solo la foto. Desde que llegan los padres, tengo que hacerme cargo del bebé. Lo visto, lo calmo y lo duermo. Es una relación muy bonita en la que la fotografía es lo último. Son sesiones de tres o cuatro horas porque llevan una preparación muy larga y lenta. Todo depende de los estados de ánimo del bebé, si tiene gases o está nervioso. También lleva una preparación de los padres. Yo les indico que no les den de comer ciertas cosas que le puedan producir gases al bebé.

-El fotógrafo hombre es una excepción en esta especialidad porque la mayoría son mujeres.

-No hay duda de la sensibilidad que tienen las mujeres pero yo me llevo muy bien con los niños. Además no soy ningún novato porque tengo cuatro hijos (risas). Siempre tuve buena onda con los niños, desde que era fotógrafo de un colegio y los niños se me iban encima para saludarme. Hago diferentes tipos de fotografía. Arranco desde que nacen hasta que se casan. Suelo hacer las fotos del prenacimiento, newborn, bautismo y primer cumpleaños. Termino entregando un fotolibro grande, con muchas fotos, de las distintas etapas.

-¿Es más difícil hacer newborn que fotografiar a niños más grandes?

-Son todos distintos. En newborn, cuando el bebé te lo permite podés trabajar tranquilo en esas cuatro horas. Pero a veces el niño no para de llorar y no se puede hacer la sesión. Cuando el niño es más grande la sesión es distinta porque ya tiene movilidad y se pasea por todo el estudio. Tenés que tratar de engancharlo en ciertos momentos y lugares. Me pasó con una nena que le hice fotos para el añito, comiendo torta y ensuciándose. En el único momento en que estuvo quieta fue cuando saqué un burbujero. Se quedó obnubilada mirando las burbujas y las quería agarrar así que aproveché para sacar muchas fotos porque tenía una cara divina.




Cumpleaños:

Perla Ortega De Gimeno

Integrante de Peña La Tonada
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Convocan a jóvenes sanjuaninos a unirse a la Armada Argentina

Están abiertas las inscripciones para la Escuela de Suboficiales (dura 2 años y cierra la inscripción el 6 de octubre) y Escuela Naval Militar de la Armada Argentina (dura 5 años y cierra la inscripción el 10 de noviembre). Los requisitos son: -Aprobar exámenes médicos, de perfil laboral, físicos y de aptitud militar. -No tener más de 24 años -Secundario completo (se pueden inscribir cursando el último año) -Exámenes académicos en San Juan en octubre o diciembre. Ingreso en febrero de 2018. Se facilitan programas, bibligrafía, etc. Cabe destacar que la inscripción, alojamiento, vestuario, material de estudio y cobertura médica gratuita. Percibe una remuneración mensual mientras estudia equivalente al salario mínimo vital y móvil (actualemnte 8.060 pesos). Aquellos que quieran averiguar más datos personalmente a Alem 487 Sur, de 8 a 14 o por teléfono 4223744 o por mail a ingresosanjuan@ara.mil.ar

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