TEMAS DE LA JUSTICIAOctubre 6, 2017

“Es el sistema, estúpido”

Por Eduardo Quattropani
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v Se ha instalado, con grave error conceptual, que los operadores del Sistema de Flagrancia trabajan más y mejor que los operadores del viejo –y vigente- sistema mixto.

v En verdad es bueno que asumamos una realidad paradójica, fruto de la convivencia de los dos sistemas; el uno moderno, ágil, flexible, ordenado (Flagrancia) y el otro, el mixto, vetusto, desordenado, hasta perverso en los resultados.

v Esa realidad es tan sencilla como resumible:

a- El juez del Sistema Mixto tiene una carga laboral infinitamente más pesada que el juez de Flagrancia, y cada vez tendrá más atrasado su despacho, cada vez estará más desbordado.

b- El juez de Flagrancia tiene una carga laboral infinitamente menor que un juez del Sistema Mixto, y siempre estará al día, ordenado, y produciendo el ciento por ciento de los casos que se le presenten.

v Queda claro, no estoy diciendo que todos los jueces de ambos sistemas sean excelentes ni mucho menos; hay, como en toda función, los excelentes y los no tanto.

v Queda claro, lo que digo de los jueces les es aplicable, sin descuento alguno, a los fiscales y a los defensores públicos.

v Por ello resulta injusto querer comparar el trabajo de uno y otro, por ello siempre sostengo que resulta ser, como mínimo, una pereza intelectual o una salida oportunista el poner el acento en el recurso humano, en los operadores.

v Por ello, queda claro, o por lo menos lo debería quedar, que en el Sistema Mixto todo es oscuridad, impedimentos, trabas, irracionalidad.

v Por ello, queda claro, en el Sistema Procesal de Flagrancia se ha dado fin a la llamada teatralización del Derecho.

v Por ello, queda claro, en el Sistema Procesal Mixto nadie gana, bueno, en realidad gana el delito.

v Por eso, repito, es el sistema, amigo.




Cumpleaños:

María Mercedes Noguera

Comunicadora Social
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