Inseguridad crecienteNoviembre 27, 2017

Uniformados deben enfrentar las agresiones, rotura de patrulleros, robo de armas y equipos

Los efectivos policiales comentan que es frecuente la rotura de vidrios y puertas de las patrullas. Algunos delincuentes tratan de sacarles las armas o las insignias del uniforme para dejarlas como trofeo.

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Bomberos sufrieron rotura de unidad y el robo de equipos.

En los últimos meses, numerosos móviles entregados a las fuerzas de seguridad debieron ser llevados para la reposición de vidrios de ventanillas, parabrisas y otros sigue exhibiendo abolladuras de los golpes que dejaron los enfrentamientos con delincuentes y vecinos que tratan de impedir los arrestos.

Los uniformados no quedan exentos de los ataques ya que desde golpes, mordeduras, quemados con agua hirviendo, atacados por perros y en casos extremos algunos fueron pinchados con agujas en las que los delincuentes les anunciaban que eran portadoras HIV.

Estos son parte de las acciones que deben enfrentar la policía y los bomberos.

En algunos casos, hay zonas en las que después de determinadas horas sólo ingresan con apoyatura del GAM o la guardia de infantería.

Con gran preocupación los uniformados, ven la gran concentración de población en unidades habitacionales, como es el último barrio que se está entregando Valle Grande, con mil unidades.

Como antecedente tienen el barrio Aramburu, San Martín, Parque Rivadavia Norte, La Estación, entre otros.

Estos se convierten en zonas en las que los delincuentes generan frecuentes enfrentamientos para dominar terreno donde venden drogas y tienen bandas con las que delinquen. Algunos vecinos terminan siendo rehenes en sus viviendas, debido a que después de las 19 ya no pueden salir a comprar ni leche para sus hijos, por la inseguridad. Viven con ventas y puertas cerradas porque el temor de que ingrese una bala cuando se inician los tiroteos entre bandas.

También están los vecinos que son cómplices de los delincuentes y este es el mayor problema para los uniformados porque saben que en los operativos deben estar atentos a las armas de los que van en fuga como de la agresión de los residentes en zonas complejas en las que salen con piedras, armas caseras y perros Pitbull o Rottweiler , para evitar las detenciones.

Además, los uniformados deben estar atentos mientras portan las Ithaca, a que en medio de los operativos entre forcejos y agresiones, les saquen las armas reglamentarias que llevan en la cintura o las insignias de los uniformes, que son utilizadas luego como trofeos que les sacaron a los “milicos” o la “yuta”. Las armas las venden en mercado negro, luego de limarle la numeración o las utilizan en otros delitos.

Por otra parte deben soportar las amenazas permanentes de los agresores que mientras son detenidos advierten “sabemos dónde vivís”, “tu esposa trabaja en tal lugar”, “tus hijos van a la escuela tal o salen a tal hora a prácticas de deportes”.




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