"Isabelonga" y el 8M - DiarioLaVentana.com
IMAGENESMarzo 19, 2018

"Isabelonga" y el 8M

Por Eduardo Peñafort
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Los ksi meritos son muñecos de Distroller que salieron en 2012 y en el último año se han convertido en los favoritos de las niñas entre 6 a 12 años.

Los restos prehistóricos nos indican que los niños siempre han jugado y para ello, en muchos casos utilizan juguetes. Estos objetos han cambiado notablemente a lo largo del tiempo porque cada época y cultura interpreta la vida adulta de manera distinta. La revolución tecnológica de los últimos cuarenta años es una de las causas de la forma actual de los juguetes, a la que se debe caracterizar como ruptura con los diseños predominantes en el siglo XX. La versión impuesta por los juguetes al estilo Disney y la presentación en miniatura de artefactos ha sido reemplazada por una imaginería emparentada con las mangas y los comic. Con la configuración de la sociedad de masas, el mercado no sólo ha alcanzado una dimensión gigante, sino que ha diversificado sus ofertas. Al mercado de juguetes le importa la rentabilidad, pero para alcanzarla debe interpretar las grandes tendencias de la cultura, los aspectos valorados (tanto como los demonizados) y encontrar propuestas capaces de saciar los mudables apetitos infantiles. Se estima que influye el deseo de posesión, pero el pivote de la producción es el descubrimiento que las necesidades se pueden crear, estimular y manipular.

Los juguetes siempre han sido un indicador de las diferencias sociales, en primer nivel “tener” o “no tener” juguetes – en muchos casos manifiesto en la mañana de Reyes – establecía dos categorías, después aparecen los estratos de los juegos según su precio (no es lo mismo un tren eléctrico que un revolver de plástico). En tal sentido, los juguetes no son cuestiones de niños, sino también implican a los adultos – quienes deciden qué se compra y qué no -. Entre los aspectos importantes de los juguetes se encuentra la formación de la identidad personal, el descubrimiento de habilidades, talentos y dificultades, así como también la ineludible opción por un género.

Estas dimensiones son importantes para interpretar el éxito del grupo de muñecos denominados Ksi meritos, formado por los modelos Machincuepa, Susikin, Chivatita, Isabelonga, Ansinita, Menudititita, Guats y Kchito - creado por la empresa mexicana Distroller, destinados a niñas entre 6 y 12 años. El fenómeno ha arribado por estas latitudes a través de las ventas por Internet, aunque se inició alrededor del 2012. El éxito ha acompañado la producción, puesto que ha tenido una muy importante recepción en varios mercados además del país de origen del grupo económico – USA, Inglaterra, España y América Latina -. Los Ksimeritos simulan ser bebés con todas las necesidades que éstos requieren, como alimentarlos, cambiarles el pañal, llevarlos al doctor o vacunarlos (todo ello con un costo extra). También están los sigotos de la colección Neonatos que deben permanecer en una incubadora y son alimentados por una sonda. Más allá de ello han desatado una gran polémica en las redes sociales y las revistas especializadas. Se trata de objetos bizarros – como innumerables juguetes – pero que tienen finalidades imaginarias muy concretas.

Los muñecos se relacionan con el rol materno, señalado fuertemente por la presencia del cordón umbilical. Los juegos que permiten los innumerables accesorios naturalizan la idea que la máxima realización de la mujer es la maternidad. Una cosa es que jueguen con muñecas y si las dejan olvidadas una semana no pasa nada, pero estos personajes deben ser atendidos obsesivamente. Según los diseñadores: “tienen como propósito principal ofrecer entretenimiento y diversión a los niños. Además, contribuimos a la creación de hábitos y juegos que creen una conciencia de cuidado y responsabilidad en los niños”. Incluso en su canal de Youtube una enfermera les explica a las niñas cómo están formados los Ksi-meritos y cómo cuidarlos. Las actividades refuerzan un estereotipo inactual de lo femenino.

Los juguetes pueden gustar o no gustar desde el punto de vista formal, porque el esquema de los niños es poco naturalista: proporciones exageradas, sin órganos excretores, un solo diente y así sucesivamente. Por ejemplo, Isabelonga es uno de los muñecos de PVC lila. Es descripta como una “chamaquita” inquieta de 18, 50 cm de alto, amiga de Machincuepa (equivalente a nuestra “tumba carnera”). Cada uno tiene su perfil y de ese modo se generan narraciones. La única diferencia con los “pimpollos” varones es la cantidad de mechones de pelo.

Tal vez sea solamente una moda transitoria, pero conviene pensar que efectos tendrán en el proceso evolutivo totalmente determinado por la historicidad de la imagen femenina.




Cumpleaños:

Gema Mareca González

Directora del Centro de Arte “Jelú”

Fallecido:

Eugenia Dominga Tapia

El sepelio se realizará hoy, a las 11 horas, en el cementerio de...
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