POLITICAAbril 13, 2018

La señora jueza Barú Budú Budía

Por Juan Carlos Bataller Plana
Imagen anterior Imagen siguiente
La jueza María Romilda Servini y otra decisión polémica

Tato Bores había recibido una intimidación judicial: no podía nombrar en su programa a la jueza María Romilda Servini de Cubría. En Tato de América, en 1992, estaban preparando un informe sobre el clan Yoma y la jueza se enteró y presentó un pedido para que no pueda nombrársela. En primera instancia no hicieron lugar y en Cámara, sus jueces amigos aceptaron la censura previa. Ese domingo se presentó el informe cercenado por la censura judicial.

Ante este abuso de la jueza, Tato Bores tenía dos opciones: podía enojarse, presentar recursos, victimizarse o podía aprovechar la situación para haceralgo genial. Es lo que hizo, juntó en los estudios de América a 70 personalidades del país, quienes cantando simplemente “la jueza Barú Budú Budía es lo más grande que hay”, mandaron un fuerte mensaje a las decisiones judiciales cuando se exceden en su accionar. Y a 26 años de ese mensaje, sigue siendo un símbolo contra la censura.

El Partido Justicialista ahora está intervenido por decisión de la jueza. Su interventor Luis Barrionuevo tiene entre sus antecedentes, la acusación de quemar urnas tras perder una elección en Catamarca. Y ante esta situación grave y polémica, el justicialismo también tiene dos opciones: puede enojarse, presentar recursos, pasarse los próximos meses enojándose con la jueza o pueden aprovechar la situación y apurar las discusiones que siguen posponiendo.

La Cámara Electoral posiblemente termine dejando sin efecto la intervención pero la jueza logró lo que no pudo la política, que se unieran todos los peronistas para repudiar la intromisión del Poder Judicial en la vida institucional de la fuerza política más grande de Latinoamérica, y con fundamentos de parte de Servini que están más relacionados con cuestiones políticas que con cuestiones de Derecho.

Este rechazo ante la decisión de la jueza se da en momentos que la justicia está siendo cuestionada El mismo presidente de la Corte Suprema de Justicia es acusado por la principal aliada de Mauricio Macri. Elisa Carrió no se cansa de criticar a Hernán Lorenzetti. Y una parte importante de los jueces de Comodoro Py son acusados de acomodaticios, de apurar o detener causas según el gobernante de turno, de ser muy duros con el que está en desgracia y muy benévolos con el que tiene poder.

Lo de la jueza Servini es sólo una decisión equivocada más en un cúmulo de errores de la justicia en los últimos años. Meterse con uno de los pilares del sistema democrático, como es una fuerza política, por aseveraciones muy imprecisas, produce una mancha más al tigre. Y tanto como le puede servir al peronismo este fallo de la jueza para tratar temas que estaban siendo ocultados bajo la alfombra, también debería reaccionar la Justicia ante el aumento del desprestigio que tiene en la sociedad.

En tiempos que todo se cuestiona por un importante sector de la sociedad cansado de privilegios, hay cosas de los jueces que irritan. Que ellos mismos dictaminen que están exentos de pagar Ganancias, que sean los únicos que puedan optar por tener una obra social diferente al resto de los empleados públicos, que cobren antigüedad desde que se recibieron de abogado, que sea uno de los pocos sectores a los que les corresponde jubilarse con el 82% móvil y a la edad que quieran hacerlo, que manejen la justicia como un coto en el que tienen prioridad absoluta sus familiares para entrar a trabajar, condiciona a la gente a estar mál con los jueces. Y si bien no es justo generalizar, lo cierto es que son muy criticados. Las demoras para emitir los fallos es de lo que más se critica a la Justicia. Por ejemplo en San Juan los ingenieros José Matar y Julio Millán fallecieron esperando obtener justicia por ser despedidos sin causa de la universidad y Carlos Rudolph aguarda sin muchas esperanzas aunque sea una disculpa del Consejo Superior de la UNSJ.

Si a esto se suma la cantidad de presos que deben quedar libres porque llevan dos años como presos sin condena, son muestras de un Poder Judicial viejo, cansado, que no puede darse cambios necesarios como el de la misma Flagrancia que tanto éxito tiene. Como diría Tato, “desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados”.




Cumpleaños:

Alfredo Zimmermann

Comerciante
• Noticias breves

PARA PELEAR A LAS CERVEZAS

Los vinos van contra la inflación y congelan sus precios

Los argentinos toman cada vez menos vino. Para contrarrestar la tendencia, los productores prometen pelear con bajos precios