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2022-12-21 08:48:25

Tiempo de balance

Tiempo de balance

Por Ana María Nieto de García
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Está muy próximo el fin de año, irrumpe en nuestra mente lo que pensábamos hacer y no hicimos, lo que nos advino sin que lo esperáramos, lo que esperábamos y no llegó, y las sorpresas que nos deparó este 2022. 

Este es un tiempo de balance del año, o más bien de nuestra vida en este año que se va. 

 

Es inevitable mirar hacia atrás, actitud sana si lo que se pretende es recoger los buenos momentos vividos, y al recordar los otros, mirar sinceramente qué es lo que pasó y por qué, para aprender de esa experiencia. Vivir demanda un constante aprendizaje. El día a día es para quien lo piensa, una cantera aurífera para aprender a vivir mejor, a vivir las pérdidas amando los momentos felices, a tratar de ser más felices. 

 

En estas fechas acostumbramos enviarnos mensajes deseándonos felicidad. Claro que no todos coincidimos en qué nos trae felicidad. A veces la buscamos en la tenencia de cosas, en placeres, en el logro de metas personales o profesionales, o la dejamos a la buena fortuna. Pero no sustentan la felicidad, suelen ser efímeros, o perder su valor en situaciones de crisis.

 

La felicidad no se compra, no es estable, tampoco es una emoción pasajera.

 Es una forma de vivir, por eso hay que aprender a ser felices

 

Buscar ser feliz es propio del humano, por tanto   involucra a la razón, a la libertad y a la voluntad 

Para Aristóteles (Ética a Nicómaco, L.I), es feliz quien vive conforme a virtudes que lo perfeccionan como humano (obrar conforme a la recta razón, ser justo, solidario, honesto, laborioso...); las virtudes le permiten una vida en armonía consigo mismo y con los demás.

 Si la felicidad es el fin de la existencia humana, el máximo bien, las virtudes son el medio para lograrla. La felicidad depende de la virtud, y por tanto de los actos de cada uno.

 

¿Qué me hace feliz? ¿Qué no?

Hay quienes lo han indagado; recojo algo para provocar nuestro propio pensar:

-- Lo peor es perder el amor a la vida, el miedo a la soledad, a la muerte, a no ser amado.

-- Lo que nos acerca más a la felicidad  

-- Gratitud por la vida y aceptar todo lo que en ella adviene

-- Valorar a quienes nos acompañan; perdonar y pedir perdón

-- No engañarse a sí mismo y buscar herramientas para superar las crisis

-- Sentido de finalidad: para qué estamos en la vida, qué podemos, queremos y tenemos que   hacer en esta etapa

-- Buen humor y poner pasión en lo que hacemos  

-- Espiritualidad con sentido de trascendencia, que sostenga la fe y la esperanza 

-- Sentido de precariedad en el tiempo: en esta vida todo pasa, nada dura, salvo el amor. Lo más parecido a la felicidad es amar y sentirse amado

 

En vez de preocuparnos por cosas que no dependen de nosotros o que no podremos resolver, ocuparnos de VIVIR AMANDO 

 

Buen Balance 


¡FELIZ NUEVO AÑO!

*Profesora de Filosofía Ex Ministra de Educación

Fuente: Nuevo Mundoedición 636 del 20 de diciembre de 2022